Con el paso de las semanas los salteños se alistan para, cuando llegue septiembre, iniciar el camino hacia los solemnes cultos en honor al Señor y la Virgen del Milagro, con el rezo de la novena marcando los días hasta que se concrete la 334° procesión con los santos patronos de Salta, momento para el cual la feligresía aguarda el arribo de las contingentes de caminantes desde distintos puntos de la provincia.
En ese contexto, desde la comisión organizadora de la XXXVIII° Peregrinación a Pie de la Puna dieron a conocer la normativa para la travesía de este año, buscando estructurar la marcha, fijar pautas operativas y evitar que se desvirtúe el sentido de la caminata durante el trayecto. ¿Qué indicaron?
A través de un posteo en las redes sociales, las autoridades de la travesía establecieron que la marcha debe realizarse como un acto de fe, devoción y retiro espiritual, sin fines turísticos, recreativos, deportivos ni comerciales. Asimismo, se determinó que la inscripción contará con un tope de personas y vehículos, realizándose de forma personal, con firma en carácter de declaración jurada y para mayores de 18 años.
En materia sanitaria, la organización desaconsejó la caminata para bebés, niños, embarazadas y personas con patologías cardíacas o respiratorias debido a la alta exigencia física. También se requirió que cada caminante cuente con un botiquín de primeros auxilios de uso personal y realice la adaptación correspondiente al mal de altura antes de partir.
El protocolo fijado exige mantener la columna procesional encabezada por la Cruz, seguida por las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro y los peregrinos por detrás. A su vez, se prohibió el uso de vehículos alternativos como bicicletas o monopatines, la presencia de animales y el adelantamiento fuera del circuito trazado.
Por último, la reglamentación compartida prohíbe la ingesta de bebidas alcohólicas, el uso de música en parlantes y la portación de cartelería política o comercial ajena al motivo del culto. Por último, se indicó que la seguridad del recorrido estará supervisada por la Policía de Salta y Gendarmería Nacional, garantizando la prioridad de paso de los caminantes hasta la Catedral, donde esperan llegar el 14 de septiembre venidero.
