La economía salteña viene atravesando siete meses de caída continua de la actividad y eso, inevitablemente, se refleja en la caja provincial. Así lo planteó el ministro de Economía de Salta, Roberto Dib Ashur, al explicar que el menor consumo “pega” de lleno en los impuestos ligados a las ventas y complica el financiamiento de los principales servicios del Estado.

En esa línea, en entrevista con el periodista Oscar Correa por FM Aries, remarcó que los sectores que más sufren hoy son comercio, construcción e industria, justamente los que más mano de obra concentran en los centros urbanos. Del otro lado, mencionó como rubros que “van para adelante” a energía, parte del agro y parte de la Minería, aunque con una aclaración: son actividades que mueven más inversión que empleo masivo.

Los sectores con más caída: empleo, consumo y cierre de negocios

Según el ministro, la cadena es directa: cuando se frenan comercio con una caída importante en las ventas, la construcción y la industria, los hogares ajustan, baja el consumo, se resienten los pagos y aparecen consecuencias conocidas: menos recaudación, pérdida de puestos de trabajo y cierres de comercios y empresas.

“Mientras menos ventas hay, menos IVA y menos ingresos brutos”, resumió al describir el impacto fiscal.

El impuesto que sostiene a Salta: Ingresos Brutos

Dib Ashur recordó que, a nivel provincial, el tributo clave es Ingresos Brutos (Actividades Económicas), vinculado al “ticket” de venta. Incluso afirmó que representa cerca del 90% de los ingresos provinciales, mientras que los impuestos patrimoniales (como inmobiliario y automotor) en Salta son municipales.

A nivel nacional, señaló que el impuesto más importante es el IVA y que la coparticipación depende del desempeño de tributos como IVA, Ganancias y Bienes Personales.

¿Qué paga cada sector en Salta?

En su repaso por la presión tributaria, el ministro apuntó que la provincia viene aplicando reducciones para sostener a las Pymes, pero marcó diferencias por actividad. En sus palabras:

  • Comercio: era 5% y, tras una baja del 20% en la alícuota, pasó a 4% para el 95% de los comercios. El otro 5% (grandes empresas) puede acceder a quitas si es “contribuyente cumplidor”.
  • Construcción: tiene una alícuota de 2,5%.
  • Agro: está exento.
  • Industria: una carga del 1,5% .
  • Minería: está exento.
  • Agencias de viaje: exentas.
  • Alojamientos turísticos, hoteles: pagan un 3.6%.

Además, dijo que la provincia aplicó esquemas de alivio: reducción en turismo, incentivos para nuevos inscriptos en Rentas (un año sin pagar) y mecanismos de baja en Sellos para inversiones grandes.

Menos recursos y más presión desde Nación

Dib Ashur aseguró que la recaudación provincial acompaña la caída: habló de entre 5.000 y 6.000 millones menos (según el mes) y de un retroceso en coparticipación comparado con 2023. También apuntó a la baja o corte de transferencias nacionales no automáticas (subsidios, obra pública, incentivo docente), lo que obliga —dijo— a “priorizar” y buscar financiamiento externo para obras e infraestructura.

Con un dato que puso en contexto el ajuste: recordó que el 87% del gasto provincial se destina a educación, salud y seguridad, por lo que la merma de recursos impacta de lleno en esos servicios.

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