El Senado de la Nación aprobó una ley que contempla una recomposición del 7,2% en los haberes jubilatorios, la elevación del bono previsional a $110.000 y el restablecimiento de la moratoria previsional, permitiendo jubilarse a personas sin los 30 años de aportes requeridos. El proyecto fue sancionado con 52 votos afirmativos y 4 abstenciones, en un revés político para el oficialismo, que se retiró del recinto en señal de rechazo al procedimiento parlamentario.
Entre los representantes salteños, Sergio Leavy y Nora Giménez, ambos del interbloque peronista, votaron a favor del proyecto. En tanto, el senador Juan Carlos Romero no participó de la sesión. Según fuentes legislativas, Romero se encontraría en los Estados Unidos, aunque no trascendieron los motivos de su viaje.
La aprobación se dio en medio de un fuerte enfrentamiento entre el Poder Ejecutivo y el Congreso. Desde el oficialismo, calificaron la sesión como inválida por falta de convocatoria formal y objetaron la validez de los dictámenes. Tanto la vicepresidenta Victoria Villarruel como su segundo, Bartolomé Abdala, se retiraron del recinto, lo que dejó la presidencia de la sesión a la senadora Silvia Sapag, del Frente de Todos.
Tras la votación, el presidente Javier Milei confirmó que vetará la ley y anticipó que, en caso de que el Congreso insista, llevará el tema a la Justicia. El Gobierno argumenta que la incorporación del bono como componente permanente del haber comprometería el equilibrio fiscal, uno de los pilares del programa económico libertario.